18.7.08

¿dos sueños en dos días?


¿Alguna vez os ha pasado que cuando una ilusión cae, pronto aparece otra con la luz suficiente para encender la vela de nuevo hasta brillar más que nunca, y sin embargo provoca miedo y temor por la fuerza que conlleva?

En la vida todos tenemos sueños de recuerdos imposibles de olvidar, algunos que se llegaron a cumplir, y otros que, con toda seguridad nunca se cumplirán.

Cuando me doy cuenta de que uno de éstos últimos ya ha llegado a su fin, es decir, que ya se ha convertido solo en un recuerdo y nada más; me entristece hasta el punto de no querer creer en ningun otro sueño.

Temo en los sueños que llegan por miedo a que también se conviertan en solo recuerdos. Y sin embargo no me puedo negar a ellos, porque son una llama más fuerte que el soplo que pueda enviar para borrarla. Poco a poco, a demás, ese nuevo sueño provoca sentimientos y pensamientos que hacen daño a los recuerdos de los sueños no cumplidos, esto provoca un conflicto interior que quiere esapar y se encuentra atrapado. Consigue que no sea lo libre que quiero ser, lo espontánea que desearía.

Me doy cuenta de que cada vez la llama ha de ser más fuerte para permanecer en la vela, y así poder cumplirse ese nuevo sueño convertido en un nuevo recuerdo, pero que no se queda en el olvido, sino que permanece eternamente en el tiempo.

No olvidaré jamás el día que te conozcí, tampoco los recuerdos que sabes que nunca olvidaré por tí. Siempre me tendrás ahí, se que también te tengo yo a tí. Sin embargo aprenderé a dejarme llevar por los nuevos sueños que entran en esta realidad, para mantener esos recuerdos en una parte del camino que parece continuar deprisa y por el cual no voy a retroceder.