Me siento tan pequeña cuando por las noches me asomo a mi ventana y veo un sin fin de estrellas en el cielo postradas. Soy una millonésima parte de la más pequeña de ellas y aquí estoy apoyada en mi ventana.Parece imposible el modo en que surgió la vida, y más aun que nosotros existamos, pensemos y seamos capaces de maravillarnos con tantas cosas que la vida ofrece. Sin embargo no nos damos cuenta de ellas pasamos de largo y cuando queremos volver ya no se puede.
Son momentos que aunque insignificantes serán recordados para toda la vida, son mágicos de pura sencillez que conllevan.
Apoyarte en la ventana y observar las estrellas es uno, pero quedarse en la cama cinco minuto más por la mañana es otro. Por la noche, cuando creo que son las ocho y miras el reloj asustada y son las tres aun. Cuando ves el reflejo de tus ojos en un espejo. Cuando le das la mano a alguien simplemente por cariño. Cuando recibes un abrazo por la misma causa. Cuando te sientes protegida de una forma especial aunque en la realidad parezca solo un día más. Cuando sueñas y te acuerdas de ese sueño que nunca quieres q se acabe. Cuando andas descalza por el suelo frío en pleno verano. Cuando ves a un bebé llorando hasta que su madre lo coge en brazos, entonces el niño cierra los ojitos de tranquilidad y amor al sentir el cariño de su madre.
Son tantos momentos que podría estar años describiendo cada uno de ellos.
Pienso que una vida con mucho dinero no valdría demasiado si faltasen esos segundos tan necesarios en la vida. Que a veces no somos capaces de ver que están ahí y otras… los añoramos tanto..
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